La leyenda comenzó en un pequeño taller en Italia.
En 1966, Valerio Bianchi, Giuseppe Morri y Massimo Tamburini fundaron una empresa de fontanería. La llamaron bimota, una combinación de sus tres apellidos.
Entre los tres fundadores, Massimo Tamburini destacó como un auténtico apasionado de las motocicletas, que más tarde sería aclamado como un legendario diseñador. Con el tiempo, comenzó a personalizar su propia moto. Con técnicas expertas y un refinado sentido del diseño, transformó una motocicleta de producción en una auténtica supersport. Su pasión por las motocicletas crecía día a día. Sus ideas de tuning evolucionaron, sus técnicas se volvieron cada vez más sofisticadas y su dedicación no mostraba signos de disminuir. Lo que comenzó como un pequeño taller se convirtió gradualmente en un fabricante de motocicletas dedicado a los verdaderos entusiastas. Así, se inició un nuevo capítulo bajo el nombre de "bimota Meccanica".
Y en 1973, los entusiastas de las motocicletas pudieron disfrutar de una proeza de diseño e ingeniería como nunca antes habían visto.